Claves para decidir con inteligencia y evitar errores comunes
La decisión de invertir en riego no es menor. Puede mejorar tus rindes, hacerte más competitivo y dar estabilidad a tu producción… pero también puede ser una fuente de frustración si no se planifica bien. Por eso, antes de dar el paso, es importante hacerse las preguntas correctas. En esta nota, te compartimos las 5 preguntas clave que todo productor se hace (o debería hacerse) antes de invertir en un sistema de riego.
1. ¿Tengo agua disponible y es de buena calidad?
Antes que pensar en marcas o sistemas de riego, hay que saber si la fuente de agua es suficiente, confiable y de calidad aceptable. Esto incluye:
- Analizar el caudal disponible (pozo, río, represa, canal).
- Conocer la calidad: Conductividad Electrica, sales, pH, RAS, partículas en suspensión, otro.
- Evaluar si alcanza para toda la superficie que quiero regar.
Un análisis de agua a tiempo puede evitar impactos negativos en la calidad química del suelo además de obstrucciones, corrosión y pérdidas de inversión.
2. ¿Cuál es el objetivo productivo que tengo?
No es lo mismo regar para solo mejorar los rindes que para intensificar el manejo y apuntar a alta rentabilidad. Según tu objetivo, el diseño y el tipo de sistema pueden cambiar:
- ¿Quiero estabilizar rendimientos o dar un salto productivo?
- ¿Qué cultivo/s voy a regar? ¿Uno solo o varios en rotación?
- ¿Comodities o especialities?
- ¿Cuánto estoy dispuesto a manejar y monitorear?
El sistema ideal es el que se adapta a tus objetivos, no al revés.
3. ¿Qué tipo de suelo tengo y cómo drena?
El suelo es el gran aliado (o enemigo silencioso) del riego. Es clave saber:
- Capacidad de retención de agua (¿con gran capacidad de almacenaje o se escurre rápido?).
- Riesgo de salinización o anegamiento.
- Relieve (Con pendiente o plano)
- Uniformidad del lote.
Podés hacer un estudio simple con asesoramiento local o usar calicatas para observar.
4. ¿Qué costos tiene realmente el sistema que estoy pensando?
Muchas veces se calcula sólo el costo de compra del equipo, pero hay otros factores a tener en cuenta:
Costo ¿Qué incluye?
Inicial Equipos, instalación, obra civil, perforación.
Operativo Energía, mantenimiento, mano de obra.
A largo plazo Repuestos, vida útil, escalabilidad.
Comparar sólo precios puede ser un error. Hay que comparar costos totales por hectárea regada y evaluar los componentes que fueron presupuestados.
5. ¿Con quién lo voy a hacer? ¿Tengo asesoramiento técnico?
El riego no se vende en cajas. Una buena instalación requiere proyecto, diseño hidráulico, ajuste agronómico y seguimiento. Buscá:
- Empresas o técnicos con experiencia comprobada.
- Productores que ya lo hayan implementado en tu zona.
- Servicios postventa, repuestos, garantía. (llave en mano)
Es una decisión que tiene impacto por largo tiempo, un mal diseño perdurara durante el tiempo de uso, Un buen sistema mal manejado rinde mal. Y uno regular, bien manejado, puede sorprender.
Conclusiones
Invertir en riego puede cambiar tu campo para siempre. Pero no es una decisión que se tome a ciegas. Hacerse estas preguntas no sólo te ayuda a elegir mejor, sino también a negociar mejor con proveedores y diseñar un sistema que funcione en tu realidad.
En próximas notas, vamos a profundizar en tipos de sistemas, costos comparados, casos reales y cómo evaluar el retorno económico del riego.

