Durante una recorrida técnica organizada por INTA y Coovaeco, un grupo de especialistas en riego visitó Nebraska, referente mundial en riego por pivote. Allí, entre campos de maíz interminables y miles de equipos alineados, el Ing. Agr. Aquiles Salinas, especialista en riego y manejo de agua, reflexionó sobre lo visto y sus posibles aplicaciones en nuestro país.
Gestión del agua: organización que anticipa el futuro
En Nebraska, el uso del agua subterránea no es libre. Está regulado por los Natural Resources Districts (NRD), organismos que establecen cuotas de riego por campaña.
“Lo interesante —explica Salinas— es que, aun contando con una de las reservas más grandes del mundo, ante un leve descenso en el nivel de agua, no dudaron en aplicar restricciones al uso ilimitado en las campañas agrícolas. Entendieron que el recurso no es infinito y que había que cuidarlo antes de que los problemas fueran irreversibles.”
El sistema obliga a los productores a planificar con disciplina, convirtiendo el agua en un insumo estratégico.

Gráfica del nivel de acuífero de Upper Big Blue NRD

Mapa del cambio promedio del nivel de agua subterránea
Cada m2 cuenta
El riego por pivote es omnipresente en Nebraska, pero lo que más se ha desarrollado en los últimos años fueron los “corners”, dispositivos que permiten regar las esquinas de los lotes. Una estrategia simple, pero que incrementa notablemente el área regada, la eficiencia del sistema y la rentabilidad del campo.
“En el tradicional pivote americano de 400 mts de largo (cuarto de milla) de 50 ha, con el corner prácticamente se riega el 100 % de las 64 ha que tiene el lote, agregando cerca de 190 tn más a la producción de 700 tn esperadas en un pivot (rindes de 14 tn/ha)”, detalla el especialista en riego. Un alto porcentaje de los 45.000 pivotes instalados en Nebraska a adoptado esta opción.
Para Salinas, esta innovación muestra cómo pequeñas adaptaciones pueden marcar una gran diferencia en rentabilidad y eficiencia.

Equipo con “corner” de irrigación por pivote
Desafíos ambientales: el nitrógeno como lección
No todo es perfecto. Nebraska enfrenta un problema serio: la contaminación por nitrógeno en el agua subterránea, producto de manejos que la mayoría de las veces se hicieron sin atender a las recomendaciones de los asesores técnicos (décadas de fertilización excesiva y en momentos inadecuados)

Perforaciones con problemas de contaminación
“Hoy los técnicos trabajan en dos frentes —cuenta Salinas—. Por un lado, asesorar sobre el uso eficiente del nitrógeno y aprovechar el que ya está contenido en el agua de riego; por otro, ajustar los momentos y formas de aplicación de los fertilizantes. Es un recordatorio de que las decisiones agronómicas de hoy impactan en la sustentabilidad de mañana.”
En Argentina, donde esta tecnología se utiliza desde hace pocos años y bajo esquemas de manejo diferentes —ya que la fertilización se realiza durante el ciclo del cultivo—, los análisis efectuados, por ejemplo, por el Consorcio de Regantes de Córdoba, confirmaron que no se han registrado alteraciones en la calidad del recurso hídrico por su uso.
Adaptar, no copiar
Más allá de la tecnología y la organización, el mensaje central que el Ing. Salinas trae de su viaje es claro:
“El desafío argentino no es copiar a Nebraska, sino adaptar lo aprendido a nuestro territorio. Tenemos suelos, climas y realidades productivas distintas. Pero sí podemos incorporar disciplina en el uso del agua, apostar a la eficiencia y organizarnos colectivamente para gestionar el recurso.”
Conclusión: hacia la Argentina del riego
Nebraska inspira, pero no es un modelo. La verdadera oportunidad está en construir la Argentina del riego, tomando lo mejor de estas experiencias y transformándolas en conocimiento aplicado a nuestros campos.
“El riego no es solo tecnología —resume Salinas—. Es organización, cooperación y visión de futuro. Si lo entendemos así, podemos transformar nuestra agricultura y hacerla más productiva y sustentable.”

