La adopción del riego por goteo enterrado en cultivos extensivos dejó de ser una rareza para convertirse en una alternativa concreta en diferentes ambientes con necesidad de maximizar la eficiencia del agua. Sin embargo, a diferencia de otros sistemas de riego, su éxito no depende solo de “instalar y regar”, sino de decisiones de diseño que condicionan tanto la inversión inicial como los resultados productivos.
Entre esas decisiones, una se destaca por su peso económico y agronómico: el distanciamiento entre las cintas de riego, un componente que puede representar hasta el 40 % de la inversión total del sistema y que, al mismo tiempo, explica gran parte de las diferencias de rendimiento observadas a campo.
El riego por goteo enterrado es un sistema intensivo en diseño, es un sistema de alta eficiencia, por lo tanto, altamente dependiente del diseño hidráulico y agronómico. A diferencia del riego por aspersión, donde gran parte de la inversión se concentra en estructuras visibles, en el goteo enterrado la mayor parte del capital queda bajo tierra.
La inversión inicial incluye:
- Fuente de agua y obra de captación.
- Cabezal de control, bombeo y filtrado.
- Red de conducción y cintas de riego enterradas.
Dentro de este esquema, las cintas de riego y su disposición en el lote tienen alto impacto económico y técnico en el sistema, ya que las cintas representan entre 35 y 45 % de la inversión total, dependiendo del espaciamiento, profundidad de instalación y calidad del material.
Reducir la distancia entre cintas incrementa la inversión inicial, pero mejora la distribución de agua en el perfil para el cultivo, especialmente en suelos de baja capacidad de redistribución lateral del agua.
En cultivos extensivos, los distanciamientos más frecuentes oscilan entre 0,80 m y 1,60 m. Esta diferencia puede implicar variaciones del orden del 30 al 50 % en el costo de las cintas, pero también diferencias significativas en los rendimientos logrados.
La decisión depende de:
- Textura y estructura del suelo.
- Profundidad radicular efectiva.

- Nivel tecnológico y objetivo de rendimiento.
Diseños con menor espaciamiento, generan una mayor continuidad del frente húmedo, facilitando el desarrollo radicular y la absorción de agua y nutrientes.
Respuesta productiva en cultivos extensivos
Trigo: estabilidad y expresión del potencial
Experiencias en INTA Manfredi, pionero del estudio de esta tecnología para cultivos extensivos, permiten identificar que, en trigo, el goteo enterrado permite asegurar una oferta hídrica constante en momentos críticos como macollaje, encañazón y llenado de granos. Este enfoque fue desarrollado en con más detalle en la publicación El agua en el minuto critico . Ensayos y experiencias a campo permitieron establecer que:
- El rendimiento en riego prácticamente triplicó los rendimientos promedios de secano (5100 kg7ha vs 2063 kg/ha), como se presentó en la nota Cómo multiplicar la producción con riego enterrado.
- Diseños con cintas a 0,80–1,00 – 1,20 m logran incrementos de rendimiento del 8 y 18 % respecto a diseños más espaciados (1,60 -2,00 m), y se potencia aún más en campañas secas.
- En términos absolutos, esto representa 600 a 1.300 kg/ha adicionales, según ambiente y manejo.
- Además del rinde, se observa mayor uniformidad del cultivo y mejoras en peso hectolitrito y calidad comercial.

¿Cómo es el impacto en los cultivos de verano?
En los cultivos estivales, desarrollados bajo un régimen monzónico —con precipitaciones concentradas en primavera y verano—, el diseño del riego por goteo enterrado admite mayores distanciamientos entre laterales respecto de los cultivos invernales. Esto se debe a que las lluvias contribuyen a una mejor redistribución de la humedad en el perfil del suelo, amortiguando parcialmente los efectos de un diseño más espaciado.
Aun así, las respuestas productivas varían según el cultivo y el nivel de intensificación del sistema.
Maíz: el diseño sigue marcando diferencias
En maíz, las decisiones de diseño continúan teniendo un impacto claro sobre el rendimiento:
- Diseños con cintas excesivamente distanciadas pueden generar reducciones de rendimiento superiores al 10 %.
- En términos absolutos, esto se traduce en hasta 1.700 kg/ha adicionales cuando se utilizan distanciamientos más ajustados.
- En ambientes de alto potencial, se registraron rendimientos promedio de 16.160 kg/ha con distancias entre cintas de 1,20 a 1,60 m, frente a 14.413 kg/ha cuando el espaciamiento se amplió a 2,10 m.
- Además, se observa una mejor eficiencia del nitrógeno aplicado vía fertirriego, lo que refuerza el impacto económico positivo del sistema.
Soja de segunda: mayor flexibilidad, menor respuesta al diseño
La soja de segunda presenta una mayor plasticidad frente al diseño del riego, aunque sigue siendo sensible al estrés hídrico durante el llenado de granos.
En este cultivo:
- Distanciamientos menores permiten una mejor cobertura hídrica del entresurco, especialmente en años secos.
- Las diferencias de rendimiento entre distanciamientos de cintas suelen ser poco significativas.
- Tal como mencionamos en nuestra publicación sobre cómo cambia el negocio en soja con riego, la principal respuesta productiva se observa comparándolo al secano, con incrementos del orden del 30 %, equivalentes a aproximadamente 800 kg/ha adicionales.
Inversión, repago y horizonte de análisis
El riego por goteo enterrado debe analizarse en un horizonte de 10 a 15 años, considerando:
- Vida útil de las cintas.
- Incrementos de rendimiento acumulados y reducción de riesgos productivos
- Ahorro de agua y energía.
En este marco, el distanciamiento entre cintas deja de ser un costo y pasa a ser una variable clave de rentabilidad. Diseños más intensivos demandan mayor inversión inicial, pero permiten:
- Expresar mayores rendimientos.
- Reducir la variabilidad entre campañas.
- Mejorar la eficiencia del agua y los nutrientes.
Diseñar antes de enterrar
El mayor error en goteo enterrado no es técnico, es conceptual: ajustar el diseño solo por presupuesto. Una vez enterradas, las cintas no se pueden modificar, y un error de diseño se paga durante toda la vida útil del sistema.
Diseñar correctamente implica:
- Conocer el suelo.
- Definir el cultivo y el objetivo productivo.
- Evaluar el impacto económico del distanciamiento.
Porque en riego por goteo enterrado, cada metro de cinta define cuánta agua llega a la raíz y cuántos kilos vuelven al productor.
En Regantes brindamos asesoramiento técnico para productores que buscan evaluar la viabilidad del riego, ajustar el manejo o planificar una inversión.

