Frente a la variabilidad climática y la necesidad de estabilizar rendimientos, el riego dejó de ser una excepción para convertirse en una herramienta estratégica. En zonas húmedas o subhúmedas, permite complementar lo que no aporta la lluvia. Y en zonas áridas, es directamente una condición indispensable para producir.
Hoy en día, elegir el sistema adecuado no depende solo del cultivo: hay que considerar el tipo de suelo, la topografía, el agua disponible, el costo de inversión, el manejo y hasta la mano de obra.
Cerca del 86 % del área regada del país está en regiones áridas y semiáridas, donde el riego es imprescindible. El otro 14 % corresponde a zonas más húmedas, donde crece el uso del riego complementario para reducir la dependencia del clima.
El avance de tecnologías como el goteo o la aspersión se apoya, en gran parte, en la información sobre la disponibilidad del uso de agua subterránea. Pero a diferencia de la lluvia, esta agua contiene sales, por lo que siempre es clave analizar su calidad y planificar el manejo para evitar problemas a futuro en el sistema suelo-agua-planta. En esta nota, te contamos las principales opciones y qué tener en cuenta para sacarles el máximo provecho.
METODOS DE RIEGO
Es un concepto que se refiere a la forma en que se aplica el agua al suelo. Es el cómo se riega. Se clasifica en grandes grupos según el principio físico que se utiliza para distribuir el agua:
- Riego superficial (o por gravedad): el agua se distribuye por la superficie del suelo. Ej: melgas, surcos, bordos.
- Riego por aspersión: el agua se asperja en gotas. Ej: cañones, aspersores.
- Riego localizado: el agua se aplica localizado al lado de la planta. Ej: goteo, microaspersión.
- Riego subterráneo: el agua se aplica debajo de la superficie del suelo, directamente a la zona de raíces.
SISTEMA DE RIEGO MECANIZADO
Es un tipo específico de riego, caracterizado por el uso de máquinas móviles (automatizados o no) para aplicar el agua. Es el con qué se riega. Son sistemas de alta tecnología que requieren inversión en equipamiento y energía, por ej:
- Cañón viajero autopropulsado
- Pivote central

VENTAJAS Y CONDICIONES DE LOS PRINCIPALES METODOS Y SISTEMAS
MÉTODO de Riego por aspersión
Inversión: media a alta – Eficiencia: media a alta – Apto para suelos desuniformes
El agua se aplica fraccionando el caudal en gotas mediante aspersores, asegurando una alta eficiencia en la distribución de la lámina de riego. Es útil para terrenos irregulares y suelos con buena infiltración. Permite una buena cobertura y puede adaptarse a distintos cultivos.
MÉTODO de Riego localizado
Inversión: media/alta – Eficiencia: alta – Apto suelos varios de buen drenaje
Requiere caudales reducidos, y aplica el agua a un área asociada al volumen radicular de los cultivos. También permite realizar fertiirrigación en cantidades y momentos específicos. Según cultivos a regar permite usar agua con mayores concentraciones salinas.
Sistema por compuertas mecanizado (gravedad)
Inversión: media – Eficiencia: media – Bajo consumo energético
Utiliza cañerías con acoples rápidos para distribuir el agua en tablones o surcos. Requiere un diseño adecuado del lote y pendientes uniformes. Su eficiencia mejora notablemente respecto a los sistemas tradicionales, y se adapta bien a cultivos como maíz o alfalfa. Consumo energético bajo y poca mano de obra.

Sistema de Cañón viajero autopropulsado
Inversión: media a baja – Eficiencia: media – Alto consumo energético
Es un sistema de aspersión móvil que cubre franjas de riego mientras se desplaza. Tiene una única tobera que lanza agua a distancias de 30 a 70 metros. Requiere presión alta (y por ende más energía), intervención operativa frecuente y puede verse afectado por el viento. Suele usarse en campos donde no se justifica un sistema fijo.


Sistema de Pivote central
Inversión: alta – Eficiencia: alta – Bajo requerimiento de mano de obra
Uno de los sistemas más difundidos para cultivos extensivos. Funciona con torres que giran en forma circular aplicando láminas de agua en forma uniforme. Si está bien calibrado y mantenido, puede alcanzar una eficiencia del 90 al 95 %. Permite incorporar fertilizantes y automatizar el manejo. Requiere buena presión y caudales superiores a 100.000 litros/hora.

Sistemas de Goteo superficial y goteo enterrado
Inversión: alta – Eficiencia: muy alta – Manejo más intensivo
El riego por goteo aplica agua directamente en la zona radicular de cada planta, con caudales bajos y alta frecuencia. Permite fertirrigación precisa, reduce pérdidas por evaporación y mejora la eficiencia del uso del agua.
- Superficial: Aplica el agua a nivel de la superficie, es más simple de instalar que el enterrado, requiere monitoreo frecuente para evitar obstrucciones.
- Enterrado: Aplica el agua bajo la superficie, y su eficiencia radica en minimizar las pérdidas por evaporación, mejorar la uniformidad del riego con resultados muy uniformes y sin interferir con labores en superficie. Ideal para cultivos extensivos.


Cuál elegir?
No hay una única respuesta. Pero sí una decisión que debe tomarse con información concreta: análisis del agua y del suelo, topografía, tipo de cultivo, escala del establecimiento, presupuesto disponible y capacidad de manejo.
Contar con asesoramiento técnico especializado puede evitar errores costosos, optimizar la inversión y asegurar que cada gota de agua aplicada sume al rendimiento y no se pierda en el camino.

